viernes, 25 de noviembre de 2011

¿Estamos acaso condenados a hundirnos con la crisis?


¿Tenemos alguna salida ante la crisis?
Luis Paulino Vargas Solís

De un lado, un desastre en proceso de agravamiento en el ámbito del empleo, la pobreza y la desigualdad, tal cual lo ratifican los datos dados a conocer recientemente por el INEC (ver mi artículo: La catástrofe del empleo en Costa Rica). A la par, un problema, también en curso de agudización, de inseguridad y violencia social, y galopante descrédito del sistema de institucionalidad democrática. Lo uno no está desvinculado de lo otro. Es razonable pensar que lo primero –esa deteriorada situación social - empuja a lo segundo, es decir, agrava y profundiza la deslegitimación del sistema político y la creciente dificultad para el diálogo y la construcción de acuerdos.

Son procesos que, como mínimo, se remontan 25 años atrás, como producto de un modelo económico que propicia la concentración de la riqueza y los ingresos, la extranjerización de la economía y el debilitamiento y restricción progresiva de la democracia. Es el modelo neoliberal, el cual hoy enfrenta una situación de virtual colapso, donde el agudo deterioro social y político se combina con una situación de desplome del crecimiento económico.

El viejo modelo (desarrollista, intervencionista) lograba, durante los cincuenta y hasta fines de los setentas del siglo XX, tasas de crecimiento, relativamente estables, del 6,5% promedio anual. Desde mediados de los ochenta, bajo la hegemonía neoliberal, la economía se mueve a lo largo de amplias oscilaciones, con crecimientos que en algunos años llegaron al 7-8% para luego caer al 1-2%. Como consecuencia de tal volatilidad,  el promedio de crecimiento económico en tiempos neoliberales, ha sido de alrededor de 4,5% anual, sustancialmente menor, como bien se ve.

Sin embargo, el cuatrienio 2008-2011 marca una etapa de lento crecimiento, incluso por debajo de los modestos promedios históricos del modelo neoliberal. En 2008 la economía creció apenas un 2,7%; decreció -1,3% en 2009; tuvo una modesta recuperación al 4,2% en 2010, y seguramente crecerá abajo del 4% en el actual 2011. 

La evidencia histórica muestra que este modelo tiende a perpetuar la pobreza y a ahondar progresivamente la desigualdad, lo cual acontece incluso en sus años “de gloria”. Por otra parte, se ha observado que los ingresos del gobierno muestran una nada despreciable sensibilidad respecto de la evolución de la economía. En general, mejora la recaudación fiscal cuando el crecimiento económico es más elevado, dentro de una dinámica en gran medida influida por los impuestos de aduanas y de ventas.

La debilidad económica de estos últimos cuatro años, ha estado evidentemente influida por la crisis mundial. Con el agravante de que las turbulencias económicas en los centros del capitalismo prometen tener todavía una muy larga vida. En el tanto Costa Rica siga bajo la égida del modelo neoliberal, su exposición ante la crisis seguirá siendo muy alta y las consecuencias muy severas.

Como bien sabemos, estamos vinculados a profundidad con los grandes centros económicos (especialmente Estados Unidos y, en segundo lugar, Europa) vía exportaciones, turismo y flujos de capital. En los últimos años (desde 2005 en adelante) han ganado especial importancia las entradas de “capitales de cartera” (los de corto plazo y vocación especulativa), lo que ha influido en la persistente fortaleza del colón frente al dólar, aparte que ha incentivado ciertas “burbujas” (como la de la construcción hacia 2007-2008). Ello tan solo agudiza los riesgos de inestabilidad económica, dada la gran volatilidad asociada a ese tipo de capitales.

Estos cuatro años de crisis están dejando en Costa Rica secuelas y marcas profundas. El catastrófico panorama laboral, de pobreza y desigualdad da buena cuenta de ello. Asimismo la persistencia, por tercer año consecutivo, de un déficit fiscal que se empina arriba del 5% como porcentaje del PIB. Incluso si se aprobara el proyecto tributario en discusión, las cuentas fiscales seguirán siendo deficitarias por montos considerables. Esto último sería ocasionado por la confluencia de dos factores. Primero, el modelo neoliberal favorece la existencia de un déficit presupuestario permanente, ya que libera del pago de tributos a los sectores más dinámicos de la economía (el actual proyecto tributario corrige solo muy parcialmente ese problema). Y, como segundo factor, la muy esperable persistencia de un muy bajo crecimiento económico, con sus secuelas negativas sobre los ingresos del gobierno.

De tal forma, y excepto que la economía mundial experimentase un prodigioso y muy improbable cambio de tonalidad, lo que nos espera es la profundización del deterioro económico y social.

Solo queda un camino sensato: replantearse a profundidad el modelo. Y ello significa, necesariamente, una traslación de los énfasis de las estrategias de política:

a) De los privilegios excesivos a favor de la inversión extranjera, a la puesta en marcha de una estrategia integral y coherente de promoción de las empresas nacionales: micro, pequeñas, medianas así como los emprendimientos de la economía social.

b) De la maquila tecnológica con limitado valor agregado nacional, hacia la promoción de una producción nacional que incorpore conocimiento y alto valor agregado nacional.

c) Del turismo de gran hotel, ambientalmente dañino y que concentra los ingresos, hacia formas de turismo ecológicamente respetuosas y que distribuyan ampliamente esos ingresos.

d) De la importación de alimentos que introduce riesgo político y de desabastecimiento, al fortalecimiento de la producción agrícola nacional, mediante una política de soberanía y seguridad alimentaria que incorpore conocimiento y valor agregado en nuestra producción agrícola, y brinde garantías para la salud y el medio ambiente.

d) Del desmantelamiento del Estado social y el fomento de criterios de rentabilidad en ámbitos esenciales como la salud y la educación, hacia la plena recuperación y fortalecimiento de los sistemas de seguridad social.

e) De la imitación irreflexiva de patrones de consumo desbordados e irresponsables, hacia el fomento de estilos de vida sobrios y saludables, con una asignación  inteligente del ahorro a favor de la promoción de la ciencia y las tecnologías acordes a nuestras condiciones, la inversión que eleve la productividad y la efectiva protección del medio ambiente.

f) Del debilitamiento y persecución de las organizaciones independientes de trabajadoras y trabajadores, a su efectivo fortalecimiento y renovación.

g) De una democracia cada vez más restringida, dominada por el compadrazgo, la corrupción, la mentira y el clientelismo, hacia una democracia radicalmente renovada, sustentada en la efectiva participación y escrutinio ciudadano.

h) De la vigencia puramente nominal de los derechos humanos, a su efectiva aplicación y vivencia, como fundamento de una sociedad realmente igualitaria, que supere prejuicios machistas, étnicos y raciales o exclusiones construidas desde dogmatismos religiosos.

i) De un régimen de indiscriminada libertad y privilegio a favor de las corrientes del capital extranjero, hacia la construcción de una relación paritaria, que garantice reparto equitativo de beneficios y resguardo de la estabilidad económica.

j) De la vinculación irrestricta a los centros del capitalismo mundial, actualmente hundidos en una crisis de grandes proporciones e incierta evolución, hacia una diversificación de las relaciones económicas externas que privilegien, en orden de prioridad, lo siguiente: (i) el ámbito centroamericano como nuestro espacio económico natural; (ii) el ámbito latinoamericano, en particular Brasil y Argentina y, en general, la UNASUR, como nuevas alternativas para el comercio, las inversiones y la cooperación solidaria entre pueblos y estados; (iii) las dinámicas economías de oriente; (iv) las decadentes potencias tradicionales.

¿Hay alguna posibilidad de que una reorientación tal pueda tener lugar? Realistamente no. Ni el gobierno de Chinchilla ni su probable sucesor liberacionista, tienen la claridad ideológica ni el espacio político para ello. Y la oposición progresista sigue empantanada en el marasmo y la confusión.

6 comentarios:

  1. El problema, Luis Paulino, es que no hay movimiento alternativo orgánico. ¿Por qué no hay? 1. Primero porque el sector medio está drogado con el consumo (hoy, viernes negro, la salida de SJ hacia Santa estuvo bloquedad por más de una hora, según me dijo mi hija, por compradores en Multiplaza. La pista parecía un estacionamiento). Ese sector se moverá, como en USA, cuando le pique la crisis. 2. Por falta de pensamiento alternativo y propositivo. Hay crítica hasta en La Nación, pero no se presenta propuesta. 3. Las piezas del puzle de la propuesta, como ésta tuya, mezclan lo político con lo factual. ¿Al rededor de qué objetivos, no más de 5, podríamos acumular fuerzas? No sabemos. El PAC está entrampado en un régimen moribundo y probablemente muera con él. Es un partido tradicional. El grupo de Merino, que no es más que eso, es una pequeña iglesia, sin vocación nacional. Te felicito por tu constancia. Necesita sólo 10 como vos para hacer un núcleo. js

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  2. Y bueno JS, el movimiento se demuestra andando. Un grupo puede comenzar de dos en adelante. Lo importante es tener ideas y metas en común.
    Sigue así Luis Paulino, una gota constante logra al final hacer un hoyo en la piedra más dura.

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  3. Hola Luis Paulino. Nunca desistas de esta tu particular forma de denuncia. Muy acertada por cierto. Por favor !!! Utiliza todo ese potencial y júntalo con la fuerza de las redes sociales para promover la formación de un grupo que nos saque del infierno de los Arias. Giovanni

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  4. Claro que no cambiarán. No pueden. Están demasiado comprometidos en su proyecto de riqueza. Y eso es verdad también para el resto del mundo. Yo no creo que la crisis va a pasar. Esto es un cambio de paradigma. Y el cambio se hará con mas sufrimiento por la terquedad de los neoliberales; o digamos mas bien de la élite dominante. El problema mas grave ahora es "la extranjerización de la economía" que es peor si recordamos que es su americanización. Nos vamos a hundir con ellos. José Calvo

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  5. Excelente artículo, Luis Paulino. Metes el dedo en la llaga. Para resolver los problemas del país --que creo ya tocamos fondo pero aún podemos cambiarlo-- hay que definir un MODELO DE DESARROLLO, incorporando proyectos específicos, con fechas específicas por cumplir y presupuestando cada cosa, con un manejo absolutamente responsable del Presupuesto Nacional. Es más, MIDEPLAN debería tener de nuevo la relevancia que tuvo cuando era OFIPLAN en los 70, porque este proyecto de país, esta empresa a llevar por delante, necesita un buen manejo del erario público para que no pasen las barbaridades que están ocurriendo en la CCSS, por ejemplo, y que se veían venir desde hace añales.
    Tus apuntes sobre las prioridades y las áreas estratégicas por desarrollar que citás me parecen que perfectamente constituyen lo que sería un modelo de desarrollo costarricense, equilibrado, con vocación patriótica, para volver a tener una buena calidad de vida y revivir los valores que nos caracterizaban (equilibrar de nuevo la base material y espiritual de esta sociedad, por favor, que está de miedo ...).
    Yo tengo 45 años y sé lo que fue vivir muy bien en los años 70 a vivir bien ahora, pero este país está CARÍSIMO. Los mismos estadounidenses de clase media que nos visitan lo sienten así. Aquí para comprar casa ya hay que ser millonario. No sé cómo hace la gente que tiene hijos y todo lo que implica un matrimonio.
    Esta extinción paulatina de la gran clase media --que en su tiempo incentivó el PLN-- es una bomba de tiempo que ojalá derive en la creación de nuevos partidos políticos que es lo segundo que necesitamos para que la situación cambie, porque NINGUNA, para mí, de las actuales agrupaciones lo logrará hacer.
    Yo creo que esto nacerá de la amalgama de "indignados" civiles, profesionales, los que se salieron del PAC o ya no creen en los partidos tradicionales ni en la política (abstencionistas), de estudiantes beligerantes (colegiales y universitarios), de sindicatos (ojalá los más decentes)y de fuerzas vivas comunales que se han agrupado en centros autónomos políticos que civilmente están tratando de resolver los problemas de su comunidad.
    Pero hacen falta líderes nuevos, capacitados y carismáticos en los cuales la gente crea y los siga, porque el tico es conservador y miedoso, no quiere asumir riesgos o ser líder, pero si ve a uno bueno, honrado, creíble, con buenas ideas y buen currículo, que le devuelva la ESPERANZA de una vida mejor y posible, de desarrollar un país que naturalmente lo tiene casi todo, entonces pueda ser que estemos hablando de la fundación de una necesaria Tercera República. ¿Será un nacimiento violento o no, armado o no? Ni idea. La historia está por construirse. Y si piensan hacer un partido político que siga este ideario tuyo, que lo siento doctrinalmente socialdemócrata (no liberacionista, ni del PAC, y aclaro que yo nunca he militado en agrupación alguna), pues aquí cuentan con un humilde servidor. Sé de otras personas interesadas en hacer algo, entre ellos, reconocidos periodistas, artistas y docentes que me lo han dicho. Vos, Paulino, tenés la palabra. Escribime, por favor, a mi FB. Saludos,

    Fernando López González
    Heredia, CR

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  6. Un cordial y respetuoso saludo, para tod@s, además, desde mi humilde entender, me referiré a algunos de los comentarios:
    Don (ña) js: decir que “no hay movimiento alternativo orgánico” es ofender a los ambientalistas, -a escuchado algo sobre Crucitas?-; a unos vecinos de Palmares que tenían en jaque el negocio -de no se sabe quienes- de las fiestas de Palmares, que tubo la presidenta que emitir un decreto para... Además anotar “Por falta de pensamiento alternativo y propositivo... El grupo de Merino, que no es más que eso, es una pequeña iglesia, sin vocación nacional.” es evidente que nunca a ingresado a la pagina del único partido antineoliberal con representación en el Congreso, www.frenteamplio.org, es bueno leer algo más que La Nación. Con mucho gusto le enviaría las muchas mociones que ha presentado José María Villalta en la Asamblea.

    Don Giovanni: el grupo está se llama Frente Amplio, falta usted y los demás costarricenses que quieran vivir mejor, y así, con el aporte y de tod@s lo lograremos.

    Don José Calvo: creo que el cambio se dará cuando nos unamos todos y todas en un solo proyecto de país y no “con mas sufrimiento por la terquedad de los neoliberales;” también creo que el “problema mas grave” es que nos sentimos diferentes a nuestro semejante.

    Don Fernando López González: le informo que en las elecciones de febrero del 2010 casi 70 mil personas votaron por los candidatos a diputados del Frente Amplio, lo invito a analizar nuestra pagina.

    Gracias
    Mario Mora
    8372-0478
    mmorab2@hotmail.com

    Visite: http://www.frenteamplio.org
    http://www.twitter.com/FrenteAmplio

    ¡Otra Costa Rica es posible y entre todas y todos unidos la construiremos!

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